En estos tiempos actuales la imagen de la mujer –en occidente- se ha reducido a un simple objeto para tener en la mesita de luz. Una muñequita hermosa con la cual jugar, mostrar y hacer envidiar. A todos les gusta lo mismo, exceso de todo, de boca, de pechos, de cola, de flacura... En las ideas, son estas nociones físicas generalmente imperantes, lo que trae aparejado el aumento de enfermedades como la bulimia o la anorexia.
Y aunque la mujer actual crea que se ha liberado de todo en esta sociedad machista, por el hecho de votar de trabajar y demás... todavía se puede sentir alrededor todo ese aire de opresión, pero esta vez ya en modelos estéticos impuestos culturalmente. Inclusive las que se llaman feministas, quieren lograr las mismas cosas que el hombre y ponerse al lado de él, cuando en realidad la mujer es diferente al hombre desde la naturaleza física, hasta en sus sentimientos y la forma de ver la vida.
Pero, ¿por qué la mujer es diferente al hombre?
Para empezar, somos de la misma especie, humanos, pero en cuanto a lo físico tenemos diferentes órganos sexuales. Las mujeres tienen la capacidad de cobijar por nueve meses un ser en gestación en su cuerpo. Eso ya les da otra sensibilidad, otras cosas en que pensar, otra forma de ver y actuar. Mientras el hombre se puede marchar y no reconocer a ese hijo como suyo, la mujer casi nunca deja a ese ser al abandono.
Las mujeres evalúan contenidos racionales no sin su significado emocional, mientras que los hombres separan: esto es racional, esto es emocional. La mujer tiene otra sensibilidad, y a veces no puede dejar de preocuparse por todo, por todo lo que sucede a su alrededor, debe ser ese instinto de querer cuidar de todo.
Son diferentes a los hombres porque al ser más sensibles, son también más frágiles en cuanto al hecho de realizar trabajos pesados, lo que no significa que no pueda, sólo que es más delicada, y por algo debe ser, la naturaleza es sabia.
La fuerza de la mujer viene por otro lado: el poder de seducción que tiene una mujer, no lo tiene el hombre. Tal vez ella debería empezar a usarlo mejor y con mejores fines, no siempre la sexualidad es el fin de la seducción.
Por ende, la mujer de hoy debería dejar de lado esos estúpidos modelos televisivos y de revista -en cuanto pretenda imitarlos- que sólo le traen más conflictos y hacen cambiar de rumbo su visión de la vida, sólo hacia fines machistas –con lo que la línea de dominación sigue siendo la misma.
Ya que lo natural es de por sí hermoso, quizá deberíamos fijarnos más en las cosas más simples... ahí se podrá encontrar la belleza, esa que no es producida en serie con carrocería de plástico.
ShiNe
La «reina adolescente»
por Syd LemonEstando en la niñez te preguntaron dónde estaba él.
Ahora lindando la adultez tenes cientos como aquel
que te observan en papel o ven tus fotos en Internet.
Los tenes admirados por tu cuerpo escultural,
delgado y esbelto, casi perfecto, casi celestial,
creado sólo por el gusto de la sociedad.
Eres la «reina adolescente»,
tu mirada imita a la de una matriarca
pero tu alma no es más que la de una pequeña malcriada.
Tus ojos reflejan la esperanza en la fama
y tu sonrisa, la de una cortesana.
Cambiaste la niñez por la pseudodesnudez.
Los niños te ven,
y los tuyos lo harán también,
si no es que alguna vez
decidís donar tus óvulos en algún bazar inglés.
Apareciste de la nada,
mediante algún show de preventa,
y sin darte cuenta
ahora sí que estás realmente a la venta.
El verde billete corre por la gaveta
del empresario acaudalado,
que trafica con esculturales cuerpos
que pagó bastante baratos.
Te armaron con pechos más prominentes,
labios y glúteos más acolchonados.
Ahora ya sos casi de plástico,
otra muñeca de alta tecnología para el Mercado.
Y te convertís en el blanco de las cámaras,
que no les importa cómo eras antes que las encararas.
Buscan tus sectores anteriormente resaltados,
aquellos que hacen que los hombres se pongan desesperados.
Y van como perros alzados, babeando y jadeando,
en busca de tu cuerpo finamente fotografiado.
¿Y te das cuenta que en el quiosco de revistas,
te ven porque casi nada tenes puesto encima?
Niños, adolescentes,
adultos y gerontoindescentes
te ven, creen que te huelen, y excitados se sienten.
Nunca consideraste la pornografía
pero tampoco te diste cuenta que esto es en realidad una pasantía.
Y vas a las fiestas a tomar champagne,
pero sabes que algún momento te va a tocar entregar.
Y eso será como pagar,
por las fotos y publicidad que tuviste al entrar.
Así te venderán al mejor gerontoindescente
que tu agente te presente.
Siempre una parte importante del trato es ir a la TV,
Reina adolescente,
cantarás, bailarás y patinarás,
incontables sandeces hablarás
plumas en el culo usarás y problemas adrede te crearán.
Tu cuerpo y tu dignidad nunca te pertenecerán.
Te implantaron globos que mejor hubieses usado para tu fiesta de 15 años,
y encima te tienen que refaccionar años tras años.
Pero no obstante esto será hasta que tu cáscara ya no soporte otra mejora,
ese será el momento en que se acabe tu superficial hora.
Reina adolescente,
ingenua creíste en las exposiciones universales.
Como parte de ellas sos un objeto más,
sin valor personal, sin valor real.
Tu belleza fue inventada por el mercado,
a ver qué más podría El crear de nuestro agrado.
Reina adolescente,
en un instrumento más te has transformado,
miles quieren ser como vos para ser de agrado,
y eso no es más que otra forma de idiotización para el mercado.
¿No es triste que a esto hayamos llegado?
Por las noches ella sueña aún con el príncipe encantador
pero en la mañana no conoce más que a otro bello embaucador.
Reina adolescente:
de niña a adulta en pocos años
por las presiones de los mercados.
Reina adolescente ¿dónde carajo has estado?